Hazme como tú, María, mi madre




 Hazme como tú, María, mi madre


Mi Reina poderosa,
eres toda mía, por tu misericordia
y yo soy todo tuyo.
Quitad de mí todo lo que pueda desagradar a Dios
y cultivad en mí todo lo que a Él le agrada.

Que la luz de tu fe,
disipe las tinieblas de mi mente,
tu profunda humildad,
tome el lugar de mi orgullo,
tu continua mirada a Dios,
llene mi memoria, con Su Presencia.

Que el amor de tu corazón
inflame la tibieza del mío.
Que tus virtudes, tomen el lugar de mis pecados.
Que vuestros méritos sean mi enriquecimiento
y compensen todo lo que me falta ante Dios.

Madre mía querida,
concédeme que no tenga otro espíritu que tu espíritu,
conocer a Jesucristo y su Divina Voluntad
y alabar y glorificar al Señor,
para que pueda amar a Dios, con amor ardiente como el tuyo.
Amén





San Luis María de Montfort (1673-1716)